El dirigente de Alianza Bravo Pueblo condiciona el diálogo del 1° de agosto a la excarcelación de 372 detenidos por motivos políticos y pide una junta especial para la reconstrucción del estado La Guaira
A dos años de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, el coordinador de organización nacional de Alianza Bravo Pueblo, Héctor Urgelles, insistió en que, antes de abrir cualquier nueva discusión como la llamada Agenda Previa, deben quedar en libertad los 372 presos políticos que permanecen en cárceles venezolanas, según el conteo más reciente del Foro Penal.
Así lo planteó mientras participaba en las concentraciones que conmemoran la fecha que marcó el anhelo de cambio político de los venezolanos, tanto dentro como fuera del país.
Durante la marcha de la Coalición Sindical de Venezuela en Plaza Caracas, Urgelles sostuvo que esa fecha selló la convicción de cambio de los venezolanos y exigió que, ante los nuevos episodios que se avecinan en el terreno político, se libere a todos los presos políticos antes de que cualquiera se siente en una mesa de negociación.
Más tarde, durante su participación en la concentración de Vente Venezuela, realizada en las cercanías del Centro Lido y convocada por la líder opositora María Corina Machado, el también asesor financiero remarcó que, tras la catástrofe provocada por el doble sismo del 24 de junio, debe priorizarse el nombramiento de una Junta Especial para la Reinvención de La Guaira. Esa instancia, que se propone designar por acuerdo entre las partes dentro del proceso que arranca el 1° de agosto, estaría integrada por especialistas encargados de conducir la reconstrucción del Litoral Central a partir de un Plan Mínimo Común que tome en cuenta la voz de los guaireños.
Urgelles concluyó que, de cara a lo que ocurra el 1° de agosto, el diálogo no puede quedarse en un gesto para las cámaras, sino que debe traducirse en la liberación de quienes siguen tras las rejas y en soluciones concretas para quienes lo perdieron todo en la tragedia del 24 de junio.