Vie. Jul 31st, 2026

Mientras el gobierno de Delcy Rodríguez entrega una nota de protesta al embajador de Teherán, una firma consultora local destaca el bajo aporte financiero prometido por Beijing para apoyar ante la emergencia provocada por los terremotos

Durante un foro organizado por Ecoanalítica el martes 28 de julio, centrado en el proceso de reconstrucción que debe seguir tras los devastadores terremotos que golpearon a Venezuela hace un mes, el director de la consultora, Alejandro Grisanti, evaluó el papel de la cooperación internacional en ese proceso.

El economista planteó que, si bien la respuesta internacional resultó notable en materia de asistencia humanitaria y equipos de rescate, en el terreno financiero ha sido bastante escasa. Grisanti indicó tener contabilizados unos 720 millones de dólares hasta el momento y se detuvo particularmente en el aporte de un socio histórico de la revolución chavista.

Según explicó, China está ofreciendo poco menos de 15 millones de dólares para apoyar en la emergencia, de los cuales 10 millones corresponden a asistencia humanitaria. Grisanti recordó que el llamado Fondo Chino Venezolano llegó a manejar en su momento más de 40 mil millones de dólares, y agregó que Venezuela aún mantiene con China una deuda cercana a los 18 mil millones de dólares.

Ese fondo bilateral fue creado en 2007 por los entonces presidentes Hugo Chávez y Hu Jintao, bajo un esquema en el que Caracas se comprometía a pagar con petróleo el financiamiento otorgado por Beijing para desarrollar diversos proyectos. Desde sus inicios, el mecanismo fue criticado por su falta de transparencia, por comprometer la producción petrolera venezolana como garantía y por destinar sumas muy elevadas a obras que, en varios casos, nunca llegaron a concretarse.

Hace veinte años, el chavismo estrechaba lazos con lo que llamaba su «hermana mayor» china y se convertía en la principal punta de lanza del gigante asiático en Sudamérica.

Hoy el panorama es muy distinto, algo que también se refleja en la lista de países donantes para la emergencia por los terremotos, encabezada por Estados Unidos con un aporte superior a los 300 millones de dólares.

Grisanti insistió en que la ayuda internacional recibida hasta ahora resulta mínima frente a las necesidades reales de la recuperación, y que buena parte de esa cooperación está condicionada a la confianza que generen las autoridades en el manejo de los fondos destinados a la ayuda.

Frío

Este martes 28 de julio, la Cancillería venezolana anunció algo que habría resultado impensable antes de la madrugada del 3 de enero de este año, cuando fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores.

El Ministerio de Relaciones Exteriores entregó una nota de protesta al embajador de Irán por expresiones que calificó de despectivas e impropias hacia las instituciones y autoridades venezolanas.

El gobierno interino de Delcy Rodríguez exigió a Teherán poner fin a cualquier alusión o comparación que menoscabe la dignidad, la soberanía, la institucionalidad o el buen nombre de la República Bolivariana de Venezuela.

La respuesta de Caracas se originó tras unas declaraciones del canciller iraní Abbas Araghchi, quien, en medio de su enfrentamiento con Estados Unidos, afirmó que la situación de Irán no era comparable a la de Venezuela, donde, según su expresión, «toman a una persona y todos los demás se asustan y retroceden».

La embajada iraní respondió más tarde que las palabras de Araghchi habían sido distorsionadas por los medios, y aclaró que su intención en ningún momento fue faltar el respeto ni emitir un juicio negativo sobre el pueblo venezolano, sus autoridades, sus instituciones legítimas o su soberanía nacional.

Aunque no aparece en la lista de contribuyentes financieros elaborada por Ecoanalítica, Irán sí envió 160 toneladas de ayuda humanitaria, entre ellas 40 toneladas de alimentos, destinadas a los afectados por el doble sismo.

Mientras la relación con China e Irán atraviesa un momento poco favorable, los vínculos con Washington continúan fortaleciéndose. La presidenta encargada Rodríguez informó este miércoles 29 de julio que sostuvo una reunión de trabajo con una delegación de alto nivel del gobierno de Estados Unidos, en la que abordaron el balance de la respuesta ante el doble terremoto, la cooperación energética binacional, inversiones y temas de seguridad.

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